13 de junio.
En LONGIDO hay un Guesthouse llamado Tambo. Dormí en la tienda de campaña aunque tuve que pagar por estar en el recinto. Lo mejor fue la cena ya que, por fin, había un buen plato de espaguetis ante mi junto a un pollo de corral de sabor y textura increíble y alguna cosilla más. Claro, esto por el camino no es normal así que la respuesta está en que me encontré a un grupo de hombres y mujeres canadienses que estaban en el lugar gestionando un proyecto solidario a través del voluntariado. Bueno, cené acompañado, que no es poco teniendo en cuenta los pequeños pueblos donde paro cada final de jornada,
14 de junio
OLAONYOTAMBO
Voy a empezar por reconocer que andar los 50 km de este día me costó una pájara de cuidado, Conseguí llegar a este pueblecito muy, pero que muy cansado, y aunque las pretensiones eran otras el cuerpo dijo basta.
Un muchacho que regenta una pequeña tienda familiar me ofreció lleno de amabilidad un lugar para instalar la tienda justo en el recinto de su vivienda. Y me puse a ello de inmediato para poder relajarme después.
Lo mejor: allí aparece un crío de unos siete años, hermano de mi anfitrión y listo como un águila. Comienza el encuentro con timidez y sin perder de vista a este barbudo que va a instalar no sabe muy bien qué. Bastó pedirle que me ayudara para enseguida perder toda la timidez. Al rato llega un amigo más pequeño y una niña vecina de ellos.
Y ahí estamos, haciendo equipo y ellos disfrutando como locos y metiéndose en mi tienda. Menuda novedad para ellos
![]() |
| Con un parroquiano y con Jesica, de la familia de mi anfitrion |





No hay comentarios:
Publicar un comentario